El Arte Neo-Mexicanismo es una corriente artística que surge en México en la década de 1980, con el propósito de reivindicar la identidad y la cultura mexicana a través de un estilo visual inspirado en el arte popular y las tradiciones prehispánicas. Esta corriente se caracteriza por la utilización de colores vibrantes, formas orgánicas y elementos simbólicos de la cultura mexicana, tales como la calavera, la Virgen de Guadalupe y el jaguar. El Arte Neo-Mexicanismo ha tenido un gran impacto en la escena artística mexicana, y ha sido reconocido a nivel internacional por su originalidad y su capacidad de trascender fronteras culturales.